1 - Queda terminantemente prohibido hacer cosas del trabajo en casa. Aunque a veces eso quiera decir salir aún más tarde de la oficina.
2 - El tiempo libre para hacer cosas queda fraccionado en porciones de media hora.
3- Las porciones no tienen porque ser consecutivas entre sí: entre estas puede pasar tiempo gastado en otras cosas (salir a la calle, ir al baño, socializar con la familia, cenas, lavadoras...).
4 - El tiempo se repartirá entre distintas opciones: Proyecto personal, Jugar, Ocio audiovisual (pelis, series) o Lectura, que son las 4 cosas que históricamente me han gustado hacer.
5- Solo puedes iniciar un tipo de acción por día, y se puede consumir hasta dos porciones (60 minutos) al día, siempre y cuando estas sean consecutivas.
6 - Al empezar una acción, uno se dedica al 100% en eso, y no se distrae en otras cosas.
7 - Solo cuando se haya consumido la primera media hora, se decide si se continúa la segunda porción o se abandona la actividad.
8 - Estas son las únicas leyes, y respecto a esto no se puede uno comportar de otra forma*.
*Y la ley seguirá vigente, hasta que uno sea capaz de organizar su tiempo bien de forma natural.
Y por la presente firma el decreto el Presidente de uno mismo:
Amadeu Martínez