martes, 31 de diciembre de 2013

Y por fin, tus veintiséis.

Y fueron todavía mejores de cómo me los imaginé! Me encanta leer y releer tu última entrada del blog.
Es tanta la alegría de saber que para ti fue un día único, y que te sentiste especial, y que aunque las migrañas estuvieran ahí decidieras luchar contra ellas y vencerlas... no quepo en el gozo.

Me has dado más de un millón de gracias y siento que no las merezco. Cierto es que han sido un montón de semanas de trabajo, búsquedas y esfuerzo; pero sobretodo han sido de ilusión.
De ilusión, porque estaba haciendo justo lo que quería, porque nunca lo sentí como una carga, ni remotamente, y porque todo esto del volcarse -que para mi es nuevo-, me ha echo sentir la mar de especial.

Especial, porque el año pasado te conocí en las vísperas de tu cumpleaños, estuve ahí, pero como un invitado. Este año ha sido totalmente distinto, y tu cumpleaños ha sido algo que he podido ver venir de lejos, desde el lugar privilegiado donde tu me has dejado estar.

Así que a lo mejor las gracias te las tengo que dar yo a ti por permitirme estar donde estoy.
Pienso que eres la chica más especial del mundo entero, imagina como me siento al saber que semejante mujer me quiera a su lado.

Un millón de gracias para ti, mi vida, mi regalo.
Te amo con todo mi ser.

Amadeu


domingo, 22 de diciembre de 2013

Y más reflexiones de otra semana que se ha pasado volando.

Yo no tengo 29 preciosas cartas donde contarte el proceso de estos días, más que nada porque no es plan de copiarte tan de seguido (hay que dejar algo más de tiempo para disimular), así que creo que es buena idea que te deje aquí mis cositas sobre esta semana, y tu decides cuando es buen momento para leerlo.

Esta semana ha pasado rápida, volando más bien. Ha sido emocionante y se han ordenado las cosas de tal manera que he podido cumplir en todas ellas. Hablo de lo personal, lo profesional, y también de todas las otras cositas que ocupan mi tiempo.

Respecto al tema que más te incumbe, creo que entiendo perfectamente todo lo que escribiste en tu última publicación. Es tanta la emoción de preparar todo, que creo que hasta se pasan más nervios que la persona que lo recibe.Pero no me quejo, me gusta lo que estoy haciendo.

Ni pretendo cambiar como vives tú tus cumples -se que sueles no esperar mucho de ellos-, ni tampoco superar lo que hiciste tú en el mío -entre otras cosas, porque es tan único y especial que intentarlo sería algo estúpido e imposible-, ni nada por el estilo.

En estos momentos solo quiero simplemente, volcarme. Hacerlo, y que tu también lo sientas así. Buscando solo el momento de verte abrir los regalos, intentar que cada uno te despierte un poco más de ilusión, hacer que alguno de ellos te saque una sonrisa (o dos), y sobretodo el estar ahí para verlo.

Creo que estoy aprendiendo a disfrutar del presente, de las pequeñas cosas y de como vienen.

Aún quedan unos días para el 28, intentaré aprovecharlos a tope, aunque algo me dice que esta semana pasará más lenta que las anteriores.




domingo, 15 de diciembre de 2013

Pequeñas grandes e importantes reflexiones de un fin de semana que se nos va pero que ha sido.

Navego por estos dos últimos días y no puedo evitar poner una sonrisa en mis labios.
Porque somos capaces de salir de esos callejones aparentemente sin salida; porque aunque nos sintamos llenos de rabia, parece que esta se escapa por los poros cuando nos dedicamos a llenarnos de mimos; porque puedo ser ideal tanto a tus ojos como a los de tu gente y porque aunque a veces pueda visitarnos por sorpresa el pasado, podemos hacer que no haga tambalear el presente; porque han vuelto las conversaciones hasta altas horas de la mañana, porque nos vamos volviendo a abrir, porque empezamos a soñar de nuevo con el futuro que nos espera, nos repartimos los papeles, y bromeamos sobre posibles anécdotas que puede que algún día vivamos.
Porque todo vuelve fluir y lo sentimos, lo disfrutamos, y lo queremos.

Me preguntas como imaginaba la mujer de mi vida y no he sido capaz de darte una respuesta coherente.
Pero si me hubieras preguntado quien es la mujer de mi vida habría contestado sin lugar a dudas:

Tú.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Soñando contigo, dormido y despierto.

Tal vez esta no sea una entrada muy original, pero qué puedo decir, me ha encantado la frase. Estamos a medio mes justo de tu cumple, y no solo concibo la ilusión de poder devolverte tanto cariño como el que tu me entregaste en mi día, es que se cumple un año desde que te conocí.

Por eso tu cumpleaños siempre va a tener para mi ese punto tan especial... no solo es que te hagas más mayor, es que define el día donde tu camino y el mio se cruzaron, donde te vi entrar por esa puerta, con esa actitud tan discreta, y sin embargo tan llamativa para mi.

Y cierto es que esa noche no nos besamos, ni en las siguientes que se sucedieron. Pero algo en nuestro interior nos dijo que algo empezó aquel día, algo importante, algo que nos iba a marcar. Y vaya si nos ha marcado. Aún no se ha cumplido un año desde que te vi y todo ha cambiado a mi alrededor, todo salvo tú, que sigues ahí, y que espero que sigas estando.

No se, esta entrada tal vez no tenga demasiado sentido, o puede que tenga todo el sentido del mundo. Eres una especie de ente que habita en mi cabeza a todas horas, que me habla entre sueños, que me acompaña aún sin estar físicamente, que me anima a convertirme en quien quiero ser y que me ayuda a ser mejor persona. Origen y destino de quien quiero ser y a donde quiero llegar. Una luz al final del túnel, una inspiración para el día a día, una razón para levantarse cada mañana.

Me siento arropado por ti en cada momento del día, como si fueras un ángel de la guarda, pero que existe y es real y que me besa y me cuida y me da mimos y me abraza mientras duermo. Que también me dice las cosas claras, que me exige más de lo que doy por naturaleza y que me aprieta cada vez que me pierdo en el camino.

Porque tal vez seas la única persona que ve mi auténtico potencial innato, quien más cree en mis posibilidades.

Solo queda medio mes para tu cumpleaños, solo quedan quince días para cumplir un año desde que te conocí, solo 360 horas para llegar al punto donde nuestros destinos se cruzaron y quedaron enredados para siempre jamás.

El reloj hace tic tac y ahora soy yo quien procura tener todo listo para hacerte sentir querida y especial.
Seguro que me quedo corto respecto a todo lo que mereces, pero esperando que sientas que he estado por encima de lo que uno puede dar de si.

Tal vez esta entrada no tenga demasiado sentido, pero te quiero tanto, que en estos momentos la razón no importa.

Que tengas un buen viernes princesita mía. A estas horas probablemente sueñe contigo.Sea la hora que sea.
Y esto es así porque eres mi todo.

martes, 10 de diciembre de 2013

Después de las 29

No he querido decirte nada... pero al final no he podido evitar leerme de cabo a rabo todo lo que habías preparado para mi. La cena ha acabado pronto, así que he tenido más de una hora para dedicarme a ello, antes de saludarte.

Lo he leído lentamente, saboreando cada palabra, asegurándome de entender correctamente hasta el último mensaje que me querías transmitir.

Realmente necesitaba leer ciertas cosas, lo necesitaba desde hace tiempo. Tanto, que incluso una parte de mí había empezado a pensar que nunca me llegarían. Culpa mía, se supone que uno de mis atributos más potente es el de tener fe en casi todas las cosas, debería haberlo tenido también aquí. Pero no lo tuve, y no me escondo, y dejé que esos miedos que tan bien conoces llegaran a mi y lo corrompieran todo.

Ahora entiendo que debía esperar, y confiar, y hacerlo ciegamente además. Esos textos que necesitaba, sumados a todos los que echaba tanto a faltar y a aquellos que jamás pude imaginar, que existían y que estaban ahí, aunque no pudiera verlos -ahora mismo mi cabeza piensa que en cierta manera estos escritos se parecen a ti, que siempre estuviste ahí durante toda mi vida, y que no pude verte hasta que llegó el momento preciso-.

He disfrutado mucho de la primera hasta la última carta. También he llorado durante casi todo ese tiempo, aunque a diferencia de lo que hago normalmente no he intentado controlar eso, he llorado hasta que no me han quedado lagrimas y me he dejado llevar y emocionar en cada uno de los momentos.

No es que esto borre el pasado, pero sí es un bálsamo que necesitaba para curarme al menos en buena medida. Soy plenamente consciente del momento en que nos encontramos, y soy todavía más consciente de lo difícil de está situación. Pero soy consciente también de todo lo bueno que ha ocurrido y que nos une. Se lo que nos jugamos y por lo que hay que pelear. No se donde nos llevara todo esto pero sí te puedo prometer que si el destino quisiera que esta historia no continuara, no me encontrará de brazos cruzados lamentándome o maldiciendo.

Pienso pelear. Por ti, por mi, y por nosotros como un único todo.
Pienso pelear aunque esta fuera una batalla perdida. Pienso pelear hasta el último momento y pienso lograrlo o morir en pie.
Jamás nadie dirá que no lo intenté con todas mis fuerzas.

Porque sigo creyendo en lo nuestro, porque me gustan los retos, porque creo en los imposibles, porque y aún todos mis problemas de autoestima siempre he creído en mi capacidad de lograr lo imposible.
Porque estoy vivo, y porque posiblemente solo lo esté una única vez, y porque con esto claro no necesito más motivación para tratar que toda esta existencia tenga un sentido, que sea especial.
Porque no me imagino nada más especial que compartir lo que me queda en este mundo contigo.

Porque para mi sí eres más que la luna y las estrellas.
Podría tirarme el resto de mi vida sin volver a verlas, sin que nada cambiara en exceso.
Y sin embargo, vivir sin volver a verte a ti... no lo tengo tan claro.

PD: Sí, hicimos volar esa cometa que ahora pertenece a clara, fue un día muy especial donde tu fuiste tu, y donde yo fui yo, un día de los que yo llamo "los auténticos". Clara disfruto y se emocionó, y por primera vez en muchos meses me sentí realmente en paz con ella.

PD 2: Me has pedido que te recuerde que no seas tan dura conmigo. Queda dicho.