No he querido decirte nada... pero al final no he podido evitar leerme de cabo a rabo todo lo que habías preparado para mi. La cena ha acabado pronto, así que he tenido más de una hora para dedicarme a ello, antes de saludarte.
Lo he leído lentamente, saboreando cada palabra, asegurándome de entender correctamente hasta el último mensaje que me querías transmitir.
Realmente necesitaba leer ciertas cosas, lo necesitaba desde hace tiempo. Tanto, que incluso una parte de mí había empezado a pensar que nunca me llegarían. Culpa mía, se supone que uno de mis atributos más potente es el de tener fe en casi todas las cosas, debería haberlo tenido también aquí. Pero no lo tuve, y no me escondo, y dejé que esos miedos que tan bien conoces llegaran a mi y lo corrompieran todo.
Ahora entiendo que debía esperar, y confiar, y hacerlo ciegamente además. Esos textos que necesitaba, sumados a todos los que echaba tanto a faltar y a aquellos que jamás pude imaginar, que existían y que estaban ahí, aunque no pudiera verlos -ahora mismo mi cabeza piensa que en cierta manera estos escritos se parecen a ti, que siempre estuviste ahí durante toda mi vida, y que no pude verte hasta que llegó el momento preciso-.
He disfrutado mucho de la primera hasta la última carta. También he llorado durante casi todo ese tiempo, aunque a diferencia de lo que hago normalmente no he intentado controlar eso, he llorado hasta que no me han quedado lagrimas y me he dejado llevar y emocionar en cada uno de los momentos.
No es que esto borre el pasado, pero sí es un bálsamo que necesitaba para curarme al menos en buena medida. Soy plenamente consciente del momento en que nos encontramos, y soy todavía más consciente de lo difícil de está situación. Pero soy consciente también de todo lo bueno que ha ocurrido y que nos une. Se lo que nos jugamos y por lo que hay que pelear. No se donde nos llevara todo esto pero sí te puedo prometer que si el destino quisiera que esta historia no continuara, no me encontrará de brazos cruzados lamentándome o maldiciendo.
Pienso pelear. Por ti, por mi, y por nosotros como un único todo.
Pienso pelear aunque esta fuera una batalla perdida. Pienso pelear hasta el último momento y pienso lograrlo o morir en pie.
Jamás nadie dirá que no lo intenté con todas mis fuerzas.
Porque sigo creyendo en lo nuestro, porque me gustan los retos, porque creo en los imposibles, porque y aún todos mis problemas de autoestima siempre he creído en mi capacidad de lograr lo imposible.
Porque estoy vivo, y porque posiblemente solo lo esté una única vez, y porque con esto claro no necesito más motivación para tratar que toda esta existencia tenga un sentido, que sea especial.
Porque no me imagino nada más especial que compartir lo que me queda en este mundo contigo.
Porque para mi sí eres más que la luna y las estrellas.
Podría tirarme el resto de mi vida sin volver a verlas, sin que nada cambiara en exceso.
Y sin embargo, vivir sin volver a verte a ti... no lo tengo tan claro.
PD: Sí, hicimos volar esa cometa que ahora pertenece a clara, fue un día muy especial donde tu fuiste tu, y donde yo fui yo, un día de los que yo llamo "los auténticos". Clara disfruto y se emocionó, y por primera vez en muchos meses me sentí realmente en paz con ella.
PD 2: Me has pedido que te recuerde que no seas tan dura conmigo. Queda dicho.
Vaya, las 29 del tirón. No lo esperaba, aunque si es algo que hubiese hecho yo.
ResponderEliminarEspero de verdad que sea así, que este año nos haya servido para entender, conocer, aprender y asentar una base sólida, y a partir de aquí: construir.