Ade era un joven príncipe del reino de Solea, que se encontraba en la isla del mismo nombre. Como era tradición en su dinastina desde tiempos inmemorables, al cumplir la mayoría de edad debía emprender un peregrinaje a la cima de la montaña más alta, donde se encontraba el estandarte de Aï, una reliquia que custodiaba todo el reino y lo protegía de todo el mal interior o exterior que pudiera dañar a su gente. Esta reliquia fue el legado de Aï, princesa y reina de Solea, que un buen día decidió partir para no volver.
Ade se enfrento gallardamente a su destino como príncipe y fracasó, al menos unas cuantas veces, antes de llegar por fin a la cima justo en el momento que una gran explosión de luz hizo de la noche el día y se llevara tras de sí el gravado que imprimía el poder místico al estandarte, quedando este como una simple retazo de ropa.
Frente a la magnificencia de lo ocurrido Ade se queda atónito y sin saber como actuar, hasta que Pim, un búho parlanchin y supuesta mascota de Aï, se presenta y le anima a volver al castillo a contar lo sucedido. Una vez allí Ade y Pim exponen el asunto a la reina regente de Solea y se decide que será el príncipe quien recorrerá hasta el último rincón del reino, siguiendo la pista que llevó a Aï a la creación del estandarte y su marcha del reino.
Y este sería un buen resumen de una historia que apenas ha empezado y que va a proseguir muy muy pronto.
Porque te yo yu.
Amadeu Martínez
Ansiosa me hallo por saber como prosigue la historia!
ResponderEliminarPara mi que te sientas así es un autentico honor que me da muchas ganas de seguir con todo esto =)
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