Te observo en el lugar adecuado y es entonces cuando decenas de imágenes
vuelven a mi cabeza para recordarme a nosotros mismos en aquellos días donde al verte me cohibía tanto que tardaba
minutos -a veces muchos de ellos- a vencer ese estado.
Recuerdo lo que
sentía y lo hago tan intensamente, que esos sentimientos traspasan
cualquier recuerdo y empiezan a recorrer mi interior vivos, de un lado a otro, como burbujeando, desordenando y oxigenando en cada rincón. Lo
hacen para demostrarme que sí, que sigo viendo a la misma chica que
admiraba, que me dejaba sin aliento, que me hacía sentir tanto y que veía tan especial.
Me emociono al pensar que las cosas importantes siguen intactas.
Y es que
creo que con todo eso a guardo en el interior de mi pecho, lo demás es solo cuestión de voluntad.
Lo primero que he hecho al despertar, venirme directa aquí. Y créeme que leer esto es una de las mejores maneras de empezar un domingo, y un día en si. Muchas gracias por tus palabras, por entregarte tanto y por quererme de esta forma. :)
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